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martes, 14 de febrero de 2012

La técnica John Reid

 

Es una de las técnicas de entrevistas más utilizadas en el mundo, permitiendo obtener fácilmente la admisión del entrevistado.Reid experto en la poligrafia y en experiencias practicas en la psicología y a su vez en investigaciones de la policía de New York con mas de 50 años de servicios, descubrió que la mejor manera de obtener admisiones del entrevistado es sometiéndolo a distintas condiciones que desbarajusten sus mecanismos racionales de respuestas y consecuentemente le generen un estado de autodefensa como el “síndrome de luchar y escapar”, el cual promueve y estimula las respuestas instintivas, es decir respuesta apresuradas que difícilmente podrá desmentir y analizar, logrando así verificar con precisión si encubren a alguna persona, los motivos del hecho, hasta la admisión total.Son nueve pasos lo que la técnica pide, para así lograr los resultados esperados (La admisión de la verdad), a continuación presento una muestra simplificada del proceso:

 

Paso 1 - Confrontación directa: Al individuo se le hace saber de forma directa o indirecta que existe evidencia suficiente como para incriminarlo (aunque esta no exista).

Paso 2 - Desarrollo:Este paso tiene la intención de contrastar con el primero, por lo que se pone al individuo en lugar de víctima, inventando o buscando excusas que lo alejen de la culpabilidad.

Paso 3 - Evitar que el individuo se excuse a si mismo. Este es uno de los pasos más importantes, ya que el evitar que la persona se justifique a si misma diciendo que es inocente o que no lo hizo evita que fortalezca su nivel mental de defensa.

Paso 4 - A esta altura la persona va a crear una justificación citando los motivos y razones por las que no cometió el crimen (o de lo que se le acuse). Generalmente cuando la persona crea un concepto secundario para explicar por qué no tenía el motivo de hacer lo que hizo significa que es culpable (ver en los enlaces relacionados la explicación en detalle).

Paso 5 - Mostrar sinceridad, la intención es crear un vínculo con el individuo mostrándole sinceridad y comprensión. El fin de este paso es aumentar el nivel de receptividad de la persona y disminuir sus defensas haciéndola creer que a pesar de la presión se la entiende y apoya.

Paso 6 - El individuo se tranquiliza y comienza a escuchar, el contraste de presión y apoyo en la entrevista hace que vea al entrevistador como una figura paternal. En el caso de los culpables es normal el llanto contenido a causa de la presión. Es importante darle alternativas en este paso ya que, en el caso de los culpables, el tener alternativas los abstrae de la situación que enfrentan y buscan “salirse de la manera fácil” aceptando el “mal mejor”.

Paso 7 - Alternativas: en este punto se realiza una pregunta alternativa donde solo puede haber dos respuestas y en donde ambas se asume culpabilidad. La diferencia entre las respuestas es que una es socialmente más aceptable que la otra, haciendo al culpable sentir que de esa manera su culpa se aminora. Un ejemplo simple podría ser ¿Lo haz hecho por motus propio o te han obligado?. Un inocente respondería que no o se enfadaría, pero la presión lleva al culpable a intentar justificarse nuevamente sin prestar atención a la doble intención de la pregunta.

Paso 8 - En este punto se lo deja hablar sobre lo ocurrido, se le piden opiniones e ideas. Es muy normal, si es que para esta altura ya no ha confesado en el paso 7, que la presión lo lleve a confesar al ver que se derrumba su coartada.

Paso 9 - La confesión, es cuando tu puedes decir por dentro de ti y disfrutandolo con una increible sensacion de satisfaccion
"YA CAYO".

Encontrar a un mentiroso

1. Las personas que dicen la verdad se “ponen de frente” sin dudar. Los mentirosos tienden a evitar la alineación frontal directa, y usualmente se sentarán con sus brazos y piernas cruzados, como si estuviesen congelados”, dice John Buckley, experto en interrogatorios y entrenador de policías.

2. Para distanciarse psicológicamente del “cuento chino”, el mentiroso usará con frecuencia pronombres imprecisos como “ustedes”, “nosotros” y “ellos”.

3. Cuando las personas dicen la verdad, usualmente hacen gestos con las manos que enfatizan y coinciden el ritmo de su discurso, una condición natural cuando estamos convencidos de lo que estamos diciendo. Las personas poco sinceras controlarán mucho más sus manos.

4. Los mentirosos más experimentados no sudarán ni una gota, pero el resto de nosotros tendemos a ponernos nerviosos al mentir. En ese caso, nuestros ojos pueden moverse mucho, tener un tono de voz más agudo que de costumbre, enrojecernos o respirar más profundamente.

5. La técnica Reid: esta técnica es un interrogatorio en nueve fases utilizada a nivel mundial para descubrir mentiras. El objetivo es “llevar” al mentiroso hasta un punto en el que no le queda opción más que aceptar su culpabilidad.

6. Los mentirosos tienden a pedirte que repitas la pregunta, iniciando sus respuestas con “¿Quieres que te diga la verdad?” o “Para serte sincero…”. Las respuestas evasivas también deberían despertar tus sospechas.

7. El teléfono tiende a facilitarle el trabajo a los mentirosos. En un estudio hecho a 30 Universitarios, se observó que el teléfono era el medio preferido para decir mentiras, casi en un 37%; dejando 27% al “cara a cara”, 21% en chats y apenas 14% por e-mail. No es de extrañar, pues las conversaciones telefónicas no permiten detectar el lenguaje corporal y no dejan evidencias como los correos electrónicos.

8. Un mentiroso puede que no haya pensado en todos los detalles de su historia. Si crees que te mienten, indaga sutilmente los detalles.

9. Cuando una persona miente, las pausas entre cada palabra que dice aumentan sensiblemente.

10. El mentir pone a la gente ala defensiva. Mientras una persona sincera está dispuesta a cooperar y dar explicaciones, un mentiroso se pondrá a la defensiva y será menos cooperativo.

11. Cuando una persona dice la verdad, es perfectamente posible que diga sus razones con una o varias imperfecciones; en ese caso, no tendrá problema en reconocerlas y volverlas a explicar. Un mentiroso tendrá problemas en admitir tales “pequeñas imperfecciones”, y no estará dispuesto a explicarlas.

12. Algunas personas tienen la costumbre de dudar antes de hablar, en cualquier circunstancia; es como si pensaran siempre sus respuestas. Si de repente responden sin dudar, es una señal de alerta.

13. Atención con los “errores” al hablar, como por ejemplo, confundir una palabra por otra. generalmente decimos, jocosamente “Te traicionó el subconsciente”. Esos pequeños deslices puede que sean más ciertos de lo que crees.

14. Las personas que dicen la verdad usan la totalidad de sus músculos faciales; los mentirosos sólo sonríen con sus bocas, sus ojos no reflejan sus emociones.